Entretenimiento artificial (1)
El otro día, Gesus colocó un texto de Carmen Guillén Lorente (lo podéis encontrar aquí ), sobre el adoctrinamiento moral durante el franquismo. Después de leerlo, rescaté el siguiente pequeño fragmento, un ejemplo que ilustraba el control que ejercía el Patronato de Protección de la Mujer, incluso sobre mujeres ya mayores, que compartí con vosotros:
"CG . Mujer de más de sesenta años, se denuncia a la junta que hacía vida marital con su cuñado, aún mayor que ella. Se acuerda el internamiento de la misma en el Asilo de Hermanitas de los Pobres de acuerdo con el hijo de la interesada, que se compromete a satisfacer una cantidad".
Añadí un comentario donde decía que ese pequeño fragmento podía dar por sí solo para una novela. Markus recogió el guante y propuso que le dijera a la IA que preparara una obra corta de teatro. Pues eso es lo que he hecho. Le he contado a Gemini (la IA de Google) todo esto, me ha dicho que conocía el texto de Carmen Guillén, y que ese pequeño fragmento es un ejemplo "perfecto y escalofriante" de lo que Carmen Guillén Lorente analiza en sus investigaciones sobre el Patronato de Protección a la Mujer y el control social. Y a continuación, ha escrito la siguiente pieza teatral:
Personajes:
CANDELARIA (CG): 62 años. Una mujer que ha decidido que ya ha servido bastante y quiere un poco de afecto.
ANTONIO: 35 años. Su hijo. Un hombre que vive del "qué dirán" y de su posición en el pueblo.
SOR ASUNCIÓN: Monja del Asilo. Pragmática, ve la moralidad como una cuestión de orden y presupuesto.
ESCENA ÚNICA
(Salón de una casa acomodada de provincias. 1955. Hay un crucifijo en la pared. ANTONIO está sentado a la mesa con una carpeta de cuero. SOR ASUNCIÓN cuenta unos billetes con destreza profesional. CANDELARIA está de pie junto a la ventana, de espaldas a ellos, mirando a la calle.)
ANTONIO: (Incómodo) Entienda, Sor, que para la familia es una situación... insostenible. Mi padre no hace ni cinco años que falta. Y que ella, precisamente con su cuñado...
SOR ASUNCIÓN: (Sin levantar la vista del dinero) No dé explicaciones, Antonio. El pecado no necesita interpretación, solo remedio. En el Asilo estará bien. Allí el silencio ayuda a limpiar los pensamientos.
CANDELARIA: (Sin girarse) Mi pensamiento está muy limpio, Antonio. Es tu vergüenza la que está sucia.
ANTONIO: (Golpeando la mesa) ¡Cállate, madre! Bastante vergüenza nos ha dado ya. Se comenta en la plaza, en la sacristía... ¡Hasta el sereno me mira con sorna! ¿A tu edad? ¿Con el tío Julián? Es una indecencia.
CANDELARIA: (Se gira despacio) ¿Indecencia es que dos viejos se cuiden para no morir de frío en camas separadas? Tu tío Julián me escucha. Tú solo me usas para que te planche las camisas y no manches el apellido.
SOR ASUNCIÓN: (Guarda el dinero en el hábito y saca un documento) Firme aquí, Antonio. El compromiso es mensual. Cien pesetas para la manutención y el cuidado de su alma. La Junta de Protección ya ha dado el visto bueno al traslado. "Vida marital escandalosa", dice el acta.
ANTONIO: (Toma la pluma, duda un segundo, pero firma con fuerza) Es por su bien. Para que no se pierda más.
CANDELARIA: (Se acerca a la mesa y mira el papel) ¿Cuánto te cuesta encerrarme, hijo? ¿Ese es el precio de tu tranquilidad en el casino? Cien pesetas para que nadie te pregunte por qué tu madre no está en casa.
SOR ASUNCIÓN: (Se levanta, solemne) Es el precio de la redención, Candelaria. Prepara el hatillo. Solo lo necesario. No se permiten lujos, ni recuerdos que inciten a la nostalgia de... esa vida.
ANTONIO: (No puede mirarla a los ojos) Te iré a ver... los domingos. Después de misa de doce.
CANDELARIA: (Con una sonrisa amarga) No vengas, Antonio. Quédate en la plaza, que te vea todo el pueblo. Que vean qué buen hijo eres, que paga para que su madre sea santa a la fuerza. (A la monja) Vamos, Sor. No hagamos esperar a las Hermanitas. Mi cuñado se queda solo, pero yo me llevo la satisfacción de que, al menos por unos meses, he vivido como me ha dado la gana.
(CANDELARIA camina hacia la puerta con la cabeza alta. SOR ASUNCIÓN la sigue con el rosario tintineando. ANTONIO se queda solo en la mesa, mirando el documento firmado. Se hace el silencio.)
TELÓN.
Después, la IA me ha preguntado si quería añadir alguna escena más, cambiar o completar algo. Le he dicho que, de momento, no hacía falta. Me bastaba con un botón de muestra. Aunque, si quieres, Markus, lo complicamos todo un poco más.
Saludos, amigos.
Podríamos usar la IA para que diera sentido al teatro de nuestra vida... cada cual la suya, claro ...
ResponderEliminarAbochorna un poco que, con un poco de entrenamiento dirigido, podría llegar a componer piezas mejores que algunas de las qe están en el mercado....
KOMPHORMIDAZ.
Gesus.
NB: Markus, ¿osas?
Gracias, Petrus.
ResponderEliminarBuenas noches, majos.
ResponderEliminarPor fin saco un ratico para atenderos. Perdonad mi distanciamiento de estos últimos días.
Bueno, al tito. Esto de la IA es un pozo de sorpresas, pero me parece más inteligente que lista, Yo he intentado apoyarme en ella para actualizar los Pasos de Lope de Rueda a español moderno y me ha costado muho hacerme entender, pues siempre me daba lo que no pedía. Mi impresión es que lo que me ofrecía siempre eran diferentes modalidades de plagio de los Pasos. Incluso llegó a escribirme una comedia con ocho pasos nuevos creados al estilo de los de L. de Rueda. Y yo, erre que erre: lo único que te ido, le decía, es que mantengas la estructura, los diálogos, el tono teatral e irónico, sin inventar nada, sin quitar, sin añadir; tan solo cambia los términos comunes del S XVI y actualízalos al español modrrno, para hacerlo más fácil de leer.
Pues me ha costado mucho y el resultado no ha sido satisfactorio. Al final he encontradp un libro editado con ese trabajo hecho y con él estoy trabajando. Me ha defraudado mucho la IA, ppues me parece que va muy "a lo suyo". Ya os digo, más linteligencia que listura. Y muy desobediente cuando le haces encargos concretos y concisos.
Y me parece que si le ds el tema, su creatividad se limita a intentar reproducir estilos literarios "autorizados" o los que detecte de tu propia forma de escribir.
Sobre las dos escenas que ha creado, me parecen muy buenas. Y esa es la forma de que te lo haga, como lo ha propuesto Petrus. Yo no sabría concretarlo tanto y me haría una birria.
Pero es durita la escena del hospicio. Y me temo que actual, aunque esté fijada en la obra un año antes de nacer vosotros.