Del
Oráculo manual y arte de prudencia
101. La mitad del mundo se está riendo de la otra mitad, con necedad de todos. O todo es bueno, o todo es malo, según votos. Lo que éste sigue, el otro persigue. Insufrible necio el que quiere regular todo objeto por su concepto. No dependen las perfecciones de un solo agrado: tantos son los gustos como los rostros, y tan varios. No hay defecto sin afecto, ni se ha de desconfiar porque no agraden las cosas a algunos, que no faltarán otros que las aprecien; ni aun el aplauso de estos le sea materia al desvanecimiento, que otros lo condenarán. La norma de la verdadera satisfacción es la aprobación de los varones de reputación, y que tienen voto en aquel orden de cosas. No se vive de un voto solo, ni de un uso, ni de un siglo.
Buen apunte, Gesus. Me he quedado con lo de los "varones de reputación", ¡madre mía! ¿Qué es la reputación? ¿Tiene hoy la misma influencia que antaño? ¿Qué características o valores prevalecen en alguien con buena reputación? ¿Y qué me decís de la reputación de marca? Saludos.
ResponderEliminarPor cierto, me ha encantado el aforismo 78, sobre el Arte de intentar
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